Capítulo
2 Determinar la situación
Cuando me desperté,
parecía como si estuviera en el interior de una casa de madera.
Con el denso olor de
la madera, los sonidos del crepitar de la leña se oían. Aparentemente sobreviví
de una manera u otra.
El asfixiante dolor en
mi cuerpo también había desaparecido, y tal vez porque el barro en mis ojos se
había ido, fui capaz de abrirlos.
Cuando miré a los
alrededores, vi a una persona mayor con una generosa y larga barba blanca, y un
similar pelo largo blanco.
¿Era una especie de
director?
Aparte de tal
tsukkomi, la persona que me ayudó era probablemente este anciano. Para dar mi
expresión de gratitud, grité.
“Aiauo—”
De nuevo, mi lengua no
se movió demasiado bien.
Me quedé sorprendido
porque todo el dolor ya se había ido, así que preguntaba si era porque sufrí un
trastorno. El anciano escuchó mi voz y se acercó.
“☆◎○▽◇□※▽△”
Como era de esperar,
todavía no podía entender las palabras que dijo.
Mirándome y
parpadeando con sorpresa, el anciano me sonrió con ternura, y trajo un plato de
sopa para darme de comer.
Con los ojos abiertos,
me quedé mirando a su mano moviéndose para darme de comer; era de hecho
embarazoso el ser alimentado.
En la parte inferior
de mi vista, vi una mano de un bebé. Traté de moverlo, y era sin duda mi propia
mano. Una vez más, vi al anciano inclinando su cabeza con una expresión de
desconcierto.
‘Este anciano, ¿no se
ve muy grande?’
Entonces, el anciano
me miró con una expresión de preocupación en su rostro, puso una cucharada de
sopa en mi boca, y me lo bebí.
La expresión de
preocupación del anciano se volvió en una de ternura mientras me bebía toda la
sopa del plato. Cuando me terminé todo, él acarició mi cabeza.
Una vez que mi
estómago estaba lleno, pronto me volví soñoliento y de inmediato me quedé
dormido.
Con eso, mi conciencia
se desvaneció.
‘Como pensaba, el
anciano es demasiado grande.’
En realidad lo era.
* * *
Al día siguiente,
cuando me desperté, traté de nuevo verificar el entorno.
Al parecer, me he
convertido en un bebé.
¡No, no! ¡¿Cómo diablos
me he convertido justamente en un bebé?! Pero, sin embargo, esta parece ser la
realidad.
Dormir y despertarme
en dos ocasiones, parece que esto definitivamente no es un sueño. Entonces,
suponiendo que esto es la realidad, ¿cómo diablos me volví en un bebé? Mientras
pensaba eso, la respuesta llegó rápida e inesperadamente.
El anciano que me
ayudó, se acercó a la chimenea, y encendió el fuego desde su mano.
Magia.
Esa palabra cruzó mi
mente. Cuando miré una vez más los alrededores de la casa, me di cuenta de que
no habían aparatos modernos.
Aunque el lugar
parecía que aún estaba en la época primitiva, el nivel de vida no parecía bajo.
De acuerdo a la gente
moderna, era viable pensar que la situación era extraña.
‘Este lugar
definitivamente no es la Tierra.’
No había tal cosa como
la magia en la Tierra.
Tal vez sí existe y
apenas sabía algo al respecto. Sin embargo, en el supuesto que “la magia sí
existe”, por lo que vi del estado de la casa, era sugerente que este lugar no
era la Tierra.
Dada la situación,
¿por qué estoy aquí?
No es la Tierra, pero
un mundo donde la magia existe.
Yo, yo mismo, me he
convertido en un bebé.
Un lenguaje que no
podía entender.
La respuesta a la que
llegué después de considerar la situación era…
Reencarnación.
Una situación que sólo
podía suceder en una fantasía, fue fácilmente aceptada.
Debido a que la
memoria que tengo respecto a la muerte en mi anterior vida era bastante vaga,
probablemente fue que me ocurrió algún tipo de accidente. De alguna manera,
parecía haber muerto sin saberlo.
Aunque ahora no era el
momento para pensar en ello; mis padres ya habían fallecido, y tampoco tengo un
amante. Aparte de la ida y vuelta de mi casa a la empresa, mis aficiones son
ver anime, leer manga y leer novelas ligeras. De vez en cuando, daría una
vuelta en mi motocicleta. Aunque el futuro siempre tiene sus incertidumbres,
era triste no saber como había muerto.
… Cuando uno mira
hacia atrás en esa vida, era imposible no sentirse triste…
Para ser reencarnado
en un mundo donde la magia existe; todos deben haber pensado en esas cosas al
menos una vez. Pero ahora, estoy experimentando la realidad de ‘renacer con los
recuerdos del pasado’.
Mientras estaba
emocionado por el hecho, el anciano que me ayudó trajo una vez más un plato de
sopa.
De nuevo, después de
que mi estómago estaba lleno, mi conciencia se alejó.
No importa lo
emocionado que estaba, no podía oponerme a la somnolencia que viene del cuerpo
de un bebé que aún no tiene un año de edad.